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El Camino de Santiago Gniezno-Zgorzelec/Görlitz-Praga
Ya en los tiempos romanos empezaban a aparecer las rutas comerciales que vinculaban el sur de Europa con el Mar Báltico. Se llamaban "La Ruta de ámbar", aunque en realidad eran varias rutas. Empezaron a tomar el siginficado en el siglo X, cuando empezaron a surgir los núcleos de los países de Europa Central. Especialmente importantes llegaron a ser las rutas de Czechia a Silesia y de Lusacia a Magna-Polonia. Es allí por donde llegó a Polonia la cultura latina, el cristianismo y el considerado como uno de los patronos de Polonia, el Obispo de Praga, San Adalberto. Se puede decir por tanto, que las rutas entre Gniezno y Praga crearon "la puerta a Europa" para Polonia. Por estas rutas caminaban no sólo los diplomáticos, sino también los comerciantes, los artesanos, los caballeros, los peregrinos - la gente que durante los siglos formaban la faz de esta tierra. El Camino de Gniezno a Praga intenta restaurar esa ruta que en 1563 fue mencionada por Jorg Gail de Augsburgo, como una de las tres rutas de peregrinos que conectaban Polonia con el resto de Europa. Iba por Poznań, Leszno, Głogów, Zgorzelec y Zittau. El primer tramo de esta ruta que ha sido devuelta a vida es la Dolnośląska Droga św. Jakuba, que desde julio 2005 conecta Głogów, Jakubów, Grodowiec, Polkowice, Chocianów, Bolesławiec, Lubań i Zgorzelec. En el verano de 2006 se abrió Droga Wielkopolska (Gniezno-Murowana Goślina-Poznań-Lubiń-Leszno-Wschowa-Głogów) y en la primavera de 2007 será abierta Droga Żytawska (Zgorzelec/Görlitz-Zittau- Český Dub-Stara Boleslav-Praga).
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